BLOG DEL MANIFIESTO POR LA SOLIDARIDAD

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domingo, 20 de diciembre de 2009

LA CONFERENCIA QUE DEJÓ EN LA CALLE A LA SOCIEDAD CIVIL



En la Cumbre del Clima de Copenhague ya no queda gente disfrazada, hace dos días que no se escuchan cantos y en la sala de observadores sólo se ven mesas vacías. De las cerca de 21.000 personas acreditadas como parte de la sociedad civil, ayer viernes sólo se había dejado entrar a 300. Al margen de lo que ocurra en la mesa de negociaciones en las próximas horas, esta conferencia climática ha quedado marcada por ser aquella en la que Naciones Unidas dejó en la calle a miles de activistas y voluntarios de las organizaciones no gubernamentales.


"Me impacta mucho el silencio que hay en esta cumbre, falta la emoción que ponen las ONG", comenta Yolanda Kakabadse, nueva presidenta de WWF Internacional y responsable de la participación civil en la histórica Cumbre de la Tierra de Río de Janeiro. "En 1992 establecimos los procedimientos para todo Naciones Unidas y en todas las conferencias se tiene que acreditar y dar espacio a la sociedad civil. Aquí la frustración es que se ha dado la acreditación a gente que después no se ha dejado entrar", lamenta la ecologista.

El centro de conferencias de Copenhague, el Bella Center, ha resultado demasiado pequeño para las cerca de 46.000 personas acreditadas, y la solución adoptada por Naciones Unidas fue dejar fuera a los observadores. Los más activos siguen protestando en la calle bajo la nieve o en las paradas de metro de camino hacia la cumbre. "Es injusto tener ahí fuera a gente pasando frío, de qué ha valido su viaje hasta aquí", se pregunta Kakabadse, que dirige sus críticas "tanto hacia Dinamarca, como hacia Naciones Unidas".

Desde hace dos días, el sindicalista Joaquín Nieto es el único español que queda en la cumbre con una acreditación del color amarillo de los observadores colgada del cuello. "Lo que ha sucedido en Copenhague es muy grave, porque ha significado la exclusión de la sociedad", asegura el presidente de honor de la Fundación Sustainlabour y representante aquí de los sindicatos del país. "La agenda climática no habría sido posible sin la sociedad civil, primero con las organizaciones ecologistas y después con grupos de indígenas, sindicatos o mujeres".

Nieto ha seguido todas las cumbres del clima desde la primera de 1995 de Bonn hasta ésta de Copenhague, la número 15. "Esto no se parece en casi nada a cualquiera de las otras cumbres cuando llegaban los últimos días de negociación, la sociedad civil ha sido siempre un vector muy importante para presionar hacia el acuerdo", comenta el español. "Lo que necesitamos no es paternalismo, sino unas reglas de diálogo claras; un reconocimiento de nuestra representatividad y que se escuchen nuestras demandas".

El director ejecutivo de Greenpeace España, Juan López de Uralde, fue uno de los que tuvo que salir de esta Cumbre del Clima. Había venido hasta la capital danesa acreditado y se encontró de pronto fuera de la conferencia. Según informó Greenpeace Internacional, ayer por la tarde iba a ser llevado ante un juez después de ser detenido por intentar colarse en la cena de gala ofrecida la noche del jueves a los jefes de Estado. El dirigente español fue detenido por los servicios de seguridad cuando mostraba una pancarta de Greenpeace con el lema Los políticos hablan, los líderes actúan.

"Dicen que es por seguridad, pero la verdad es que se trata de una cuestión política. No quieren que haya aquí gente que sepa de cambio climático", bramaba hace unos días José Bové, el eurodiputado y líder antiglobalización francés, enfadado después de que se retuviera durante varias horas a un grupo de la organización Friends of the Earth (Amigos de la Tierra) a la que se había retirado la acreditación sin dar explicaciones. "Mi idea es que esa exclusión no ha sido un fenómeno espontáneo, sino que alguien está pensando en cambiar las reglas porque no quieren encontrarse con esta presión de la sociedad civil en estas conferencias", comentaba también Nieto.

Ha sido el propio Yvo de Boer, secretario ejecutivo de la Convención sobre Cambio Climático de Naciones Unidas, el que ha asumido la culpa del caos en las puertas de esta conferencia climática. No obstante, en una de sus comparecencias, el máximo representante de la Convención también mostraba su disgusto con los activistas. "Hemos tenido un número de incidentes dentro, la gente interrumpiendo negociaciones más allá de lo que hemos visto nunca. No sé cuántos han visto el G-8 o un Consejo Europeo, donde las ciudades enteras están bloqueadas y tomadas por el Ejército. Los incidentes ponen a prueba mi voluntad de seguir así".

Otro que también se mostraba crítico con la salida de los observadores y de los pocos con acreditación amarilla que quedan por aquí era Antonio Hill, experto en Cambio Climático de Intermón Oxfam: "Si dependemos sólo de los medios esto se va a convertir en un G-8 opaco".

Fuente: El País.com

miércoles, 2 de diciembre de 2009

LA REVOLUCIÓN PACÍFICA

LA REVOLUCIÓN PACÍFICA: POR FERNANDO DE VILLENA


¡¡ALTO, UN MOMENTO!!


SI NO TENÉIS IMPRESORA..., LEEDLO EN PANTALLA: MERECE LA PENA.


Estimados amigos:

Publico el siguiente discurso que fue pronunciado por Fernando de Villena con motivo de unas jornadas organizadas por LA UNESCO.

Estuve pensando, dado su extensiòn, en haberlo publicado en dos entradas; pero me ha gustado tanto que pienso que a vosotros os gustarà igual que a mì. Por ello lo publico ìntegro.

Yo lo imprimì y lo leì despuès tranquilo en casa; ahora lo guardo en un lugar privilegiado, reservado a los grandes escritos.

Recibid un abrazo de Antonio Aguilera

LA REVOLUCIÓN PACÍFICA

En algún lugar leí que la lengua española poseía bastantes sustantivos que no expresaban realidades sino aspiraciones a ciertas realidades. Me refiero a términos como “felicidad”, “sabiduría” o “justicia”.


Muy a menudo me he preguntado si la palabra “paz” pertenece o no a este género de vocablos. O, dicho de otra manera: después de examinar la historia de la Humanidad siglo tras siglo, una historia de guerras sobre guerras y cada una de ellas más terrible que las anteriores, me pregunto si el concepto de paz no será en sí mismo una ilusión imposible, una quimera o, a lo sumo, el espacio de tiempo entre dos guerras.
En el prólogo de la “Celestina”, Fernando de Rojas, citando a Heráclito y, sobre todo a Petrarca, nos explica que “todas las cosas deben ser criadas a manera de contienda o batalla” y que los astros, los animales y los seres humanos se hallan siempre en constante guerra.

Cierto que la naturaleza nos enseña como cada animal lucha por la supervivencia suya y la de sus cachorros y a menudo mata para procurar su manutención. Cierto que cada especie posee sus propias armas y estrategias de ataque o defensivas, pero en el reino animal, a diferencia de lo que ocurre con los seres humanos, no existe la codicia ni la ambición. Ni siquiera entre las industriosas hormigas, que durante el tiempo bueno almacenan pacientemente para el largo invierno, existe esa oscura pasión de poseer más de lo preciso, pues entre ellas reina la concordia y el bien de cada una es el bien de la comunidad.

El humanista Luis Vives afirmaba tajantemente que “todo aquel que tiene más de lo que necesita es un ladrón”. El problema radica en que los hombres nos estamos creando nuevas necesidades de forma constante. Mis viajes a naciones del tercer mundo me han enseñado que se puede vivir con muy poco, casi con nada, y no por ello se es menos dichoso. Diría más: esas personas, siempre con la sonrisa en los labios, esos seres humanos que cuentan sólo con lo imprescindible, se encuentran más cerca de la felicidad que nosotros, los epulones, los hartos en el festín de este mundo. Y por supuesto: nuestra hartura se sustenta de sus privaciones y de su explotación. La historia de la Humanidad es la historia del abuso de unos hombres sobre otros y el brutal neocolonialismo que hoy padecemos constituye sólo el último horror, el postrer eslabón en esa cadena gigantesca de iniquidades y desmanes.

Cuando yo contaba sólo ocho o diez años, este país era mucho más pobre, pero la solidaridad entre los españoles de entonces haría avergonzarse a los de ahora. La abundancia corrompe nuestros ánimos y nos hace creernos con derecho a todo, incluso a pisotear a los demás. Y los deseos humanos, como el tonel de las Danaidas, no tienen fondo.

En las escuelas se nos ha enseñado a respetar el nombre de Alejandro Magno, el de César, el de Carlos V y los de tantos otros cuyas ambiciones llevaron a la muerte a miles y miles de personas. Grandes libros me parecen “La Iliada”, “La Eneida”, “El cantar de Roldán” o “El Poema de Mío Cid”, pero todos ellos suponen una glorificación de la guerra. Y si examinamos el cine y la televisión actuales comprobaremos que la violencia es el ingrediente primero de la mayoría de los programas. De manera ingenua, yo supuse que la posición que, con toda justicia, día a día va ganando la mujer en nuestra sociedad, iba a reducir o desterrar esta lepra de nuestro mundo, pero las numerosas “damas de hierro” de la política contemporánea – Margaret Thacher, Ángela Merkel, Condeleezza Rice, Sarah Palin, etc.- me han puesto en claro que estaba equivocado. La ambición y la indiferencia ante la fragilidad humana no conocen sexos ni edades ni límites.

Pocos cineastas han analizado con tanta pericia como Sam Peckimpach el tema de la violencia. Su película “Grupo salvaje” arranca con las imágenes de unos niños que disfrutan quemando a un escorpión. En muchos lugares del mundo constituyen un entretenimiento las sangrientas peleas de gallos, de perros o incluso de hombres. ¿Cómo puede considerarse el boxeo un deporte más? ¿Cómo puede la gente pagar para ver como se destrozan dos personas? Y si vuelvo sobre la Historia, ¿qué horrores no podría contar? Baste leer en “Guerra de Granada” de Hurtado de Mendoza la sentencia que se aplicó a Abén Aboo, el último rey de los moriscos, a quien despedazaron y dieron el cuerpo lleno de paja a los muchachos para que jugasen con él, conservando eso sí, a los ojos de todos en la granadina plaza de Bib-Rambla, la cabeza en una jaula para público escarmiento.

En el libro que escribió Jacques de Coutré para dar cuenta de su propia vida y de sus andanzas, leemos, por ejemplo, páginas como ésta donde todo lo que se nos dice no es cuento o novela sino que sucedió realmente:

“También vi mandar freír y hazer varias justicias a veynte ocho niñas de edad de ocho años cada una, y juntamente a una vieja y a un hombre tuerto. Era lastimoso espectáculo. Primero sacaron a cada una un ojo, después les desollaron las manos y sacaron las uñas; dallí a un rato les cortaron un pedazo de lomo y se lo metieron en sus propias bocas. Después los freyeron poquito a poquito cada uno en su sartén para que penassen despacio hasta morirse”.

Al parecer, la cusa de estos tormentos fue que una de las niñas, sin saber lo que hacía, entregó la llave del tesoro real a la vieja.

En la conquista española de América no faltan otros ejemplos de crueldad extrema. como aquellas atrocidades que López de Gomara nos cuenta de Vasco Núñez de Balboa y sus perros alanos que despedazaban a los indios antes de quemarlos, en especial a los que practicaban la sodomía. Curiosamente, el historiador nos ha dejado incluso el nombre de dos de aquellos feroces canes que se ganaban su paga como si fuesen soldados: Becerrillo y Leoncillo.

Y más cerca en el tiempo recordamos la matanza de españoles por las huestes de Abdel krim en Monte Arruit donde sus cadáveres fueron hallados con sus propios órganos genitales en las bocas o las de los judíos a manos de los nazis, o las de los palestinos a manos del ejercito israelí. Como podemos comprobar, las torturas de Abu Graib o las de Guantánamo son sólo algunos de los últimos capítulos de la iniquidad humana.

¿Es connatural en el hombre la crueldad? Yo creo que sí; la escena antes referida de los niños quemando el escorpión viene a decírnoslo. Pero la grandeza de ser hombre o mujer radica precisamente en derrotar algunos de los instintos negativos que anidan en nuestro interior. Para ser uno mismo hace falta ser vencedor de uno mismo. Pero así en lo privado como en lo público existen muchísimos caminos fáciles que nos guían hacia la violencia.


Durante el largo periodo que padecí obligatoriamente en la Academia militar de Segovia, cada mañana me detenía ante una máxima latina que en broncíneas letras destacaba sobre un muro: SI VIS PACEM PARA BELLUM”. “Si deseas la paz, prepara la guerra”; ésta ha sido la idea que ha dominado a la Humanidad siglo tras siglo: la paz sólo será posible si se nos teme. Cuanto mayor sea nuestro arsenal, más seguros estaremos. La llamada guerra fría, por ejemplo, no fue una guerra abierta gracias al equilibrio de fuerzas o sea a la magnitud de los respectivos arsenales soviético y estadounidense. Y ahora Irán se obstina en conseguir armamento nuclear para no sufrir un destino análogo al padecido por Iraq. Todo esto me parece terrible, pero, ¿existe otra posible visión de las cosas?

Cuando cayó el muro de Berlín y el bloque comunista se desmoronó, las miradas de todas las gentes de bien estuvieron atentas, expectantes, ilusionadas, pero no tardó en aparecer un horror más fuerte aún que el de la guerra fría: el Neocapitalismo. Había nacido un nuevo imperio universal con un lenguaje tan hipócrita como el de todos los anteriores y con unos fines idénticos: sojuzgar al individuo, convertirlo en esclavo de una pequeña élite.

Los políticos de todos los tiempos se han llenado la boca con palabras grandilocuentes, pero su único fin consiste en mantenerse como capataces de esta gran plantación llena de esclavos que es y ha sido siempre el mundo.

Soy profesor de instituto y por orden gubernamental se nos impone la celebración de una fiesta llamada “El día de la paz”. Alumnos y profesores recitamos poemas alusivos a la misma; se sueltan globos blancos e incluso palomas; se escuchan canciones de conocidos pacifistas como John Lenon… Y, sin embargo, ese mismo gobierno que nos exige la celebración de la fiesta de la paz, vende armamento, a veces incluso minas antipersonales, a los países del tercer mundo, países donde a menudo no se respetan los derechos humanos, y a su vez compra más armamento a los gobiernos de otras naciones no menos tiznados de hipocresía.

La misma palabra “democracia”, que siempre está en la boca de cualquier político actual, supone una gran mentira. Este verano viajé a la India donde millones de persones sobreviven o sobremueren entre montañas de basura y charcas de negra inmundicia. Hoy acá y mañana allá, aquellos son sus territorios. Allí nacen, comen, se reproducen, defecan, sueñan y mueren. Sin posibilidades de educación ni de asistencia médica, la mayor parte de ellos no llegan a cumplir los ocho años. ¿Quién ha censado a todos estos hijos de la miseria? ¿Quiénes de los que alcanzan la mayoría de edad acuden a votar? ¿Cómo sabe el gobierno democrático de la India quiénes nacen y quiénes mueren si muchos de ellos no cuentan ni siquiera con una chabola? Yo los he visto tiritando de hambre, moribundos, sin otro anhelo ya que el de pasar a otra reencarnación, y he visto a los jeques y a los multimillonarios en los jardines del Taj Majal Palace. Y sé que ésta es una de las naciones de economía emergente hasta el punto de ser ella la que compró la mitad del oro del banco de España sólo un mes antes de que estallase la crisis que hoy asuela el planeta. Sin embargo, el gasto social del gobierno indio no se ve por parte alguna.

Pero vengamos a la civilizada Europa o a los Estados Unidos de Norteamérica. Nuestras perfectas democracias también me parecen de cartón piedra. Los partidos políticos de izquierdas y derechas son los brazos de un mismo cuerpo, el gran capital, y que ganen las unas o las otras no depende apenas de lo que el país quiera o necesite sino del dinero invertido en la campaña: quien más tiene, puede engañar más y mejor.

Los medios de comunicación y su extraordinario desarrollo en el siglo XX y en lo que llevamos del XXI han representado un arma potentísima utilizada por los políticos para sus fines. Resulta patético descubrir la lucha por el control de esos medios de comunicación y ver como intentan hacernos populares y simpáticos a esos personajes cuyas miras no tienen más límites que los de su ambición. Es curioso observarlos sonrientes y seguros de sí mismos en los foros económicos internacionales, siempre en connivencia con los banqueros. Allá se reparte la miseria o la prosperidad de los reinos de este mundo mientras en las calles, los policías, nuevos pretorianos, golpean y matan a veces a algunos jóvenes que gritan contra la globalización y contra algunos de sus horrores como el de usar para combustible las semillas que aliviaban parte de la hambruna de los países pobres.

Pero los medios de comunicación, que podrían servir para llevar la cultura al pueblo, son también utilizados para la estupidización de las masas, para conseguir, en suma, que los individuos no posean espíritu crítico.

La verdadera democracia no fue posible ni en los pequeños estados de la Grecia clásica, pues en ellos existía la esclavitud. En la Edad Moderna la reinventó para sus propios fines la astuta Inglaterra que, además, supo exportarla, pero no nos engañemos: este sistema no garantiza la libertad individual ni tampoco es igualitario; sólo se basa en apariencias de libertad. Las personas creen tener capacidad decisoria para elegir entre A y B, pero el abecedario posee otras muchas letras. O sea: los votantes consideran que están eligiendo su propia opción, pero previamente les han lavado el cerebro.

Nos aseguran que éste es el mejor régimen posible. Por supuesto, yo lo prefiero a todas las dictaduras, pero, ¿no nos encontramos ante otro modo más sutil de dictadura? ¿Por qué cerrarnos a la idea de que no es posible otro sistema? Porque no intentar inventarlo o construirlo? Miremos más allá de la ideología de nuestra propia época. Un nuevo orden mundial puede estar en puertas.

Hasta este momento he hablado del horror, de la codicia de los poderosos, del germen de crueldad que existe en el interior de las personas y que es necesario vencer, de la monstruosidad del capitalismo desmedido y la globalización…, pero ahora descubriré de todo ello una nueva perspectiva.

Cuando el entonces presidente del gobierno de España se empeñó en meternos en la guerra de Irak, una guerra a todas luces injusta que costó y aún sigue costando muchísimos miles de vidas (un ejemplo palmario del abuso de algunas naciones poderosas sobre otras más débiles), cuando en los periódicos de todo el mundo apareció la fotografía de los tres mandatarios –el americano, el inglés y el español- en las Azores, toda la gente de bien de nuestro país salió a la calle para protestar airadamente. Y otro tanto sucedía en casi todos los países del mundo. Yo fui uno más de los manifestantes que gritaron contra la guerra en aquel momento histórico trascendental. Y vi como los obreros iban codo con codo de los sacerdotes y las monjas y a los estudiantes unidos a los ancianos. Allí no existían ya izquierdas ni derechas, sino solidaridad colectiva. Fue la mayor marea humana que recuerdo y una de las experiencias más emocionantes de mi vida. ¿Pero, por qué? –Me he preguntado muchas veces.

Sencillamente, porque estaba asistiendo –ahora lo sé con certeza- al nacimiento de una sociedad nueva supranacional regida por la solidaridad. Se trataba de la primera señal o vislumbre de algo maravilloso que aún está en el porvenir: algo así como una globalización positiva. La utopía de tantos filántropos a través de los siglos alcanzaba ahora visos de realidad precisamente por reacción contra el abuso de los poderosos. Era posible otro orden de cosas presidido por la fraternidad, esa hija de la revolución siempre olvidada y preterida.

En los días previos a la segunda guerra mundial, Leonard Woolf, con verdadera lucidez, declaraba que “la amenaza esencial de la civilización no residía tanto en la atrocidad de los bárbaros como en la desunión entre la gente civilizada”. Hoy esa desunión está desapareciendo.

Hace unos meses, cuando Barack Obama fue proclamado presidente de los Estados Unidos, millones y millones de personas lo celebraron llenos de esperanza en un mundo mejor. Ahí estaba de nuevo esa multitud dispuesta a apostar por la solidaridad, por la tolerancia y por la paz. Pero, desafortunadamente, en esta ocasión todos se equivocaban. Los políticos, con independencia de que representen a las derechas o a las izquierdas, nunca pueden ser la solución. Y no pueden serlo sencillamente porque están hipotecados con quienes financiaron su campaña electoral, o sea con el capitalismo feroz. El presidente Obama puede ir de acá hacia allá lleno de hermosas palabras y gestos de buena voluntad, pero no va a arreglar nada. Respecto a la problemática de Oriente Medio, por ejemplo, no podrá detener los asentamientos judíos en Cisjordania ni muchísimo menos conseguirá la creación de los dos estados. No podrá hacerlo porque a Israel (al menos al ochenta por ciento de los israelitas con derecho a voto) no le interesa. Y, claro está, Israel cuenta con el apoyo absoluto de los mandatarios mundiales del sistema capitalista: esos anónimos personajes que constituyen el consejo ejecutivo del Fondo Monetario Internacional.

¡No! Un político nunca puede ser la solución, puesto que se trata sólo de un capataz de los verdaderos amos.

Quienes únicamente pueden imponer un orden mundial nuevo basado en los ideales de la revolución francesa (igualdad, libertad y fraternidad) son los individuos o más concretamente la suma de los individuos. Ya Marx pedía a los proletarios de todas las naciones que se uniesen, pero de la caída de los regímenes comunistas tenemos que aprender ahora la lección. No sólo es necesario unirse sino también impedir todo sometimiento dictatorial e impedirlo sin usar la violencia. Hablo de una revolución pacífica. Gandhi nos enseñó el camino: la resistencia pasiva. ¡Cuántos abusos pueden corregirse, por ejemplo, boicoteando el uso de ciertos productos! ¡Qué maravilla disponer de internet para poner de acuerdo a las multitudes!

Una paz impuesta por las armas no tiene futuro. ¿Cuánto duró, en realidad, la paz augustea? ¿Cuántas generaciones serán necesarias en Gaza o en los Balcanes o en Irak para que se apague el odio?

Yo soy optimista porque compruebo que día a día crece el número de los comprometidos con esa revolución pacífica, aumentan las oenegés y cada vez al gran capital le resultan más difíciles sus manipulaciones y ocultamientos porque continuamente aparecen voces nuevas que denuncian y nuevos valientes que ante los foros económicos mundiales se dejan arrastrar por los nuevos pretorianos.

Es necesario poseer espíritu crítico y enseñar a los demás a tenerlo y cada cual puede hacer mucho desde su puesto en la sociedad. El que es profesor, lo hará con sus alumnos; el que es obrero, con sus compañeros de trabajo; el periodista, siendo fiel a la verdad… Espíritu crítico y solidaridad: he ahí los pilares sobre los que debe asentarse la revolución pacífica, una revolución que ya cuenta con magníficos precursores como Noam Chomsky o Ernesto Sábato, una revolución que ya está en marcha y que nadie podrá detener.

Fernando de Villena.

NOTA REVULSIVA:

Amigos, olvidè adjuntar una breve reseña del autor de Revoluciòn Pacìfica:
FERNANDO DE VILLENA

Nació en Granada el 8 de noviembre de 1956 escritor español y miembro de la Academia de Buenas Letras de Granada.

Es Doctor de Filología Hispánica por la Universidad de Granada, con una tesis sobre el escritor cordobés del siglo XII Luis Carrillo de Sotomayor. Reside actualmente en granada donde es profesor de Lengua y Literatura, ha publicado más de doce libros de narrativa, entre los que destaca la novela El hombre que delató a Lorca, varios libros de crítica literaria y poemarios. Su obra poética nace influida por la belleza y perfección formal del Siglo de Oro (Pensil de rimas celestes, Soledades II y IV y Damas Reales) para abrirse más tarde a influencias contemporáneas. Cada uno de sus libros es una aventura distinta, unidos por el culto a la palabra, el amor al pasado, el gusto por las imágenes nuevas y por el color, la emoción por la naturaleza, y sobre todo por la búsqueda de lo bello y lo misterioso.

Ha recibido numerosos premios, como el Ibn Gabirol convocado por el Centro de la Generación del 27 de la Diputación de Málaga. En 2009 ha obtenido el XV Premio Andaluz de la Crítica Literaria concedido por la Asociación Andaluza de Escritores y Críticos Literarios, por la obra “El testigo de los tiempos



viernes, 13 de noviembre de 2009

Acción contra el Hambre

1 de cada 6 personas sufre hambre diariamente en el mundo. Con la reciente crisis financiera, la pobreza se ha disparado, pero nuestros gobiernos siguen sin tomar las medidas necesarias.

En pocos días, líderes de todo el planeta se reunirán en la Cumbre Mundial sobre Alimentación en Roma para abordar esta creciente crisis. Una de las mejor soluciones es el financiamiento para estimular la agricultura sustentable en los países más pobres, pero Francia, Alemania, el Reino Unido, Italia y Japón están faltando a la promesa de invertir 20 mil millones de dólares realizada el pasado verano.

Millones de vidas están en juego y esta es nuestra oportunidad de hacer que cumplan su palabra. Firma la petición abajo y la entregaremos directamente a los líderes del mundo a través de un espectacular evento en el Coliseo romano en la víspera de la Cumbre:

http://www.avaaz.org/es/world_hunger_pledges

El mundo produce suficientes alimentos para todos. Aún así, el número de personas que sufren de hambre crónica en todo el planeta ha alcanzado la cifra récord de mil millones este año.

Los gobiernos más ricos se están gastando cientos de miles de millones para rescatar bancos e instituciones financieras. Sin embargo, los países del G8 intentan recortar su promesa de 20 mil millones de dólares para financiar la agricultura en los países más pobres. Hasta ahora, sólo han puesto sobre la mesa 3 mil millones en nuevos fondos. Con millones de personas enfrentándose diariamente a un hambre que amenaza sus vidas, esto es un verdadero escándalo.

La Cumbre de Roma representa una gran oportunidad de empujar a los gobiernos a promover la producción de alimentos a pequeña escala. Existe una creciente evidencia de que los modelos de agricultura intensiva no son eficaces para contrarrestar el hambre, a la vez que tienen un efecto negativo importante en el medioambiente.

Estamos trabajando con la organización especializada en la lucha contra la pobreza, ActionAid, y con redes de agricultores para dejarles bien claro a nuestros gobiernos que rechazamos aceptar un mundo donde la gente muere de hambre minuto a minuto. Firma la petición para la Cumbre de Roma: cada firma será representada en una espectacular entrega en el Coliseo de Roma.

La crisis económica y el cambio climático están golpeando duramente a los más pobres y empujando a millones al borde mismo de la supervivencia. Es en tiempos como éstos donde debemos permanecer juntos y demostrar que nos importan aquellos cuyos derechos fundamentales son denegados.

Más información:
  • "Cumbre de alimentos diluye objetivos hambre y ayuda: borrador", Reuters América Latina, 12/11/2009:
    http://lta.reuters.com/article/topNews/idLTASIE5AB0B720091112

  • "Intermón Oxfam y Ayuda en Acción urgen a los líderes políticos a salvar la Cumbre Mundial de Alimentación del lunes", EuropaPress, 12/11/2009:
    http://www.europapress.es/epsocial/cooperacion-y-desarrollo-00331/noticia-intermon-oxfam-ayuda-accion-urgen-lideres-politicos-salvar-cumbre-mundial-alimentacion-lunes-20091112181842.html

  • "FAO afirma que 31 países sufren inseguridad alimentaria grave", Centro de Noticias de la ONU, 10/11/2009:
    http://www.un.org/spanish/News/fullstorynews.asp?NewsID=17009


  • Fuente: Avaaz.org

    domingo, 8 de noviembre de 2009

    ANTICIPO DE VIDEO DE LA LECTURA DEL MANIFIESTO EN EL BLOG DE EL ESPOLÒN

    Estimados amigos, como muchos de vosotros sabèis, no soy amigo íntimo de las nuevas tecnologías.

    Por ello os remito al blog del Espolón, donde podréis ver un trocito del acto de Lectura del manifiesto que Ojito Saltón ha conseguido cortar y colgar.

    Ojito ha grabado 45 minutos de los actos del Manifiesto, pero por lo visto tiene que colgarlo fraccionado.

    Os dejo el enlace del blog del Espolón:

    http://espoloneando.blogspot.com/

    La chica que presenta el acto es Ibai, actriz e íntima amiga de Antonio Osuna Ropero, compañero de El Espolón y director del grupo de teatro Carcomedia. Algunos componentes de Carcomedia recitan unos poemas que hacen de acertada e idónea introducción a la Lectura del Manifiesto.

    Ibai, la presentadora, nos sacó de un gran apuro, pues dos días antes de La Lectura, aun no teníamos fichado a ningún presentador. Aunque habíamos contactado con varios posibles presentadores, que en un principio estaban dispuestos a dirigir el evento, finalmente variados problemas no lo hicieron posible.

    Muchas gracias Ibai por tu colaboración y excelente trabajo realizado.

    Para ver el video con la interpretaciòn de Carcomedia, ckikear en el siguiente enlace:

    http://www.youtube.com/watch?v=6pDWUjMvwuU&NR=1

    Recibid un fuerte abrazo

    lunes, 2 de noviembre de 2009

    Exito de nuestro Manifiesto en Priego

    ¿Como definir lo que sucedió? Hablaba hace breves instantes con Antonio Aguilera y no encontrábamos un titular: “Éxito en Priego” “El Manifiesto conquista Priego”, “El Manifiesto brilló anoche con luz propia en Priego”, y otros más. Pero no se nos ocurría ninguno, porque cualquiera de los que he aventurado resumen a la perfección lo que sucedió anoche: un éxito, de audiencia, de público, de organización. Una noche redonda.

    En este enlace (haced clik) que es el del Diario “Priego Digital”, se publica la noticia completa, con un extenso muestrario de fotografías. Es fiel reflejo de todo lo que allí sucedió.

    ¿Y que dijo Cornelivs ? Pues leí la introducción que voy a copiar y pegar para todos los que no pudisteis asistir y luego leí el inicio del Manifiesto, solo los primeros párrafos, ya que el resto del fue leido por los demás intervinientes. Antes de ello la presentadora hizo un breve semblante de un humilde servidor y tambien de nuestro querido Pedro Ojeda. Como todo el mundo sabe, yo fui el autor intelectual del Manifiesto y Pedro Ojeda fué su segundo padre, pues revisó exhaustivamente el texto. Fruto de esa colaboración nació el Manifiesto por la Solidaridad. Como nuestro Pedro no pudo venir, envió un pequeño comunicado, que tambien fue leido en el acto de anoche, inmediatamente antes de mi presentación.

    Despues del acto me fotografié con los miembros de "El Espolon". Antonio Aguilera es el que está a mi lado, con gafas y camisa blanca, podeis vernos en la última foto.

    ¿Qué como me siento? Cansado pero feliz. Feliz porque la paliza de kilómetros ha merecido la pena: estoy muy orgulloso de haber alzado la voz, fuerte y claro, por los menesterosos que nada tienen, en la esperanza de que nuestra voz vaya repitiéndose poco a poco por el mundo. Si guardar silencio es ser cómplice ante esta injusticia, os aseguro que por ese particular tengo la conciencia muy tranquila, estoy haciendo lo que puedo.

    Vendrán mas lecturas. Os esperamos a todos. ¡A todos, amigos, a todos! A todo hombre y mujer de buena voluntad que se comprometa a difundir este mensaje que, ojala, con el tiempo podría calar en la sociedad y provocar un cambio.

    Mi agradecimiento a nuestro querido Antonio Aguilera y a todos los demás miembros de “El Espolon”, por la amabilidad y extraordinario trato que nos han dispensado.

    A continuación copio y pego el texto del Comunicado de Pedro Ojeda, y posteriormente mi introducción al acto de anoche.

    Comunicado de Pedro.

    Queridos Pablo, Antonio y todos los integrantes de El Espolón:

    Finalmente, no podré acudir a la lectura del Manifiesto en Priego de Córdoba. Razones profesionales y familiares me lo impiden. Os pido que me disculpéis con todos los amigos que allí se reúnan.

    El Manifiesto, impulsado por Cornelivs y felizmente apoyado por cientos de personas de todos los orígenes y condiciones, ha crecido hasta convertirse en algo que nos aúna y una referencia constante sobre la que trabajar hacia el futuro por una causa necesaria.

    Nunca hemos sido más culpables que hoy. En especial, los habitantes de los países desarrollados, sus gobiernos y las instituciones internacionales. Nunca como hoy se han tenido las condiciones adecuadas para erradicar la pobreza, el hambre y sus enfermedades. Nunca como hoy hemos tenido el desarrollo de los descubrimientos científicos y los logros técnicos que lo permiten. Nunca como hoy se ha dispuesto de una red internacional que lo asegure. Nunca como hoy se ha contado con el dinero necesario.

    Uno de los deberes de los ciudadanos es mantener la constante vigilancia sobre sus gobernantes y la participación activa en la gestión de la democracia. La democracia no es la delegación en una aristocracia de técnicos políticos especializados. La democracia sólo puede sostenerse con la participación como ciudadanos cada día: es no sólo un deber, sino una exigencia.

    Si los ciudadanos de los países desarrollados y democráticos no exigimos de nuestros gobernantes la erradicación de un mal que afecta a una gran parte de la población humana, nos haremos culpables de cada enfermedad, de cada muerte. No es caridad: es justicia. Dejemos, pues, de ser culpables.

    Mi introducción.


    Muy buenas noches, amigos y amigas de Priego de Córdoba.

    Es para mi un orgullo y un honor encontrarme en esta buena tierra, acompañando a los redactores de la Revista cultural “El Espolon”, los prieguenses Antonio Aguilera y Ojito Salton; y a Oscar Muñoz y Antonio Osuna, de Carcabuey, con motivo del Primer Aniversario de la Revista. Les felicito sinceramente por tal evento, y les deseo, y auguro, toda la suerte del mundo en esta andadura. Les agradezco sinceramente su invitación para estar hoy aquí, donde nos hemos reunido para la Lectura del Manifiesto por la Solidaridad.

    Pero, ¿Qué es el manifiesto por la solidaridad?

    El manifiesto por la solidaridad es la historia de un sueño hecho realidad. Me llamo Pablo Jesús Gámez Rodríguez, y suelo ser conocido en el mundo de Internet por el sobrenombre o apodo de Cornelivs, que yo mismo me impuse. Ya sabréis lo que es un blog: una pagina personal en la cual su autor escribe y que sirve como medio de comunicación por la Red. Bien, pues yo tengo mi blog, el cual se llama precisamente asi: “Diario de Cornelivs”.

    El 11 de Diciembre de 2008 publiqué en mi Diario una entrada, en la cual narraba un sueño que tuve la noche anterior. En ese sueño, desaparecía el hambre del mundo. No existían ya las decenas de miles de personas que, diariamente, mueren de inanición. No existía la injusticia. En ese sueño era inconcebible que un mero accidente geográfico, como nacer en un sitio y no en otro, predeterminara la vida o la muerte de una persona. Era un sueño igualitario, un sueño de paz, libertad y justicia con los mas desfavorecidos. Con los que nada tienen.

    Al día siguiente encontré en mi blog con muchísimos comentarios sobre dicho sueño, y se me ocurrió la idea de redactar un Manifiesto por la Solidaridad. Me puse manos a la obra, y lo redacté. Posteriormente, dicho texto fue revisado por nuestro amigo Pedro Ojeda, profesor de literatura de la universidad de Burgos, y autor del Blog “La Acequia”. Y el manifiesto siguió enriqueciéndose con las aportaciones de diversos blogueros que pusieron su granito de arena.

    Asi llegó el dia 29 de Enero de este año, amigos y amigas. Como autor yo fui el primero en publicar el Manifiesto en mi blog, con la esperanza de que fuera difundido por la red; y os juro que fui el primer sorprendido, porque aquello se extendió como un rayo, a la velocidad de la luz; al dia siguiente, el 30 de Enero, coincidiendo con el aniversario de la muerte de Mahatma Gandhi, decenas de miles de paginas personales en Internet lo publicaban; y quince dias después, casi dos millones y medio de paginas hablaban de nuestro Manifiesto, en Internet. Ha sido traducido ya a once idiomas.

    La prensa también se hizo eco, lo recogieron diarios como El Faro de Vigo o La Palabra Digital de Burgos, la cual por cierto, en su edición impresa, publicó treinta mil posters del Manifiesto por la solidaridad. Y también la radio.

    ¿Que es el manifiesto? Un grito solidario que trata de luchar por los que nada tienen. Un grito inconformista. Un grito que persigue la concienciación de todos. Un grito dirigido a los que tienen el poder económico y político del mundo, a fin de que cambien esta injusta situación actual en la que miles de inocentes mueren diariamente de hambre.

    Nuestra indiferencia ante el hambre de los demás nos convierte en cómplices silenciosos de esa tragedia. Por eso estamos hoy aquí, para desmarcarnos de ese pesimismo y de esa pasividad; para luchar pacíficamente con nuestra palabra; para decirle al mundo que nosotros no nos conformamos que no aceptamos esta situación; y que exigimos de los gobernantes de la nación y del mundo entero un cambio.

    Un cambio solidario a fin de que nadie muera de hambre o de enfermedades fácilmente curables. Un cambio solidario a fin de mentalizarnos en el sentido de que recordemos todos una idea muy sencilla: que todos hemos de ser iguales, sea cual sea nuestra raza, religión, ideología o país en el que hayamos nacido. Y nuestro sueño, el sueño del manifiesto NO es un sueño utópico ni irrealizable. No, amigos, no. Se puede convertir en realidad; de hecho hay medios suficientes para erradicar el hambre. Destinando a políticas sociales una pequeña parte de lo que el mundo desarrollado se gasta en armamento o en cuestiones superfluas, se acabaría el hambre en el mundo. Tenemos derecho a exigir a nuestros políticos ese cambio.

    A ellos va dirigido nuestro Manifiesto por la solidaridad.

    Y por cierto, nadie mejor que Mahatma Gandhi para dirigirnos a ellos. Las frases que a continuación os leeré, todas ellas de Gandhi, resumen perfectamente, en mi opinión, el contenido y el espíritu de este “Manifiesto por la Solidaridad”.

    El dijo: “En la Tierra hay suficiente para satisfacer las necesidades de todos, pero no tanto como para satisfacer la avaricia de algunos”.

    También dijo: “Mañana tal vez tengamos que sentarnos frente a nuestros hijos y decirles que fuimos derrotados. Pero no podremos mirarlos a los ojos y decirles que viven así porque no nos animamos a pelear”.

    Y también dijo: "Dicen que soy héroe, yo débil, tímido, casi insignificante, si siendo como soy hice lo que hice, imagínense lo que pueden hacer todos ustedes juntos”.

    Unamos, pues, todos nuestras voces.

    Tras de ello, lemos el Manifiesto y actuan los restantes artistas, todos fenomenales. El acto estuvo, insisto, extraordinariamente organizado.

    Ahora...a seguir trabajando.

    Saludos.

    domingo, 1 de noviembre de 2009

    El Manifiesto en Priego de Córdoba

    No podré acudir a la lectura del Manifiesto en Priego de Córdoba. Razones profesionales y familiares me lo impiden. Pido disculpas a todos los amigos que allí se reúnan.

    El Manifiesto, impulsado por Cornelivs y felizmente apoyado por cientos de personas de todos los orígenes y condiciones, ha crecido hasta convertirse en algo que nos aúna y una referencia constante sobre la que trabajar hacia el futuro por una causa necesaria.

    Nunca hemos sido más culpables que hoy. En especial, los habitantes de los países desarrollados, sus gobiernos y las instituciones internacionales. Nunca como hoy se han tenido las condiciones adecuadas para erradicar la pobreza, el hambre y sus enfermedades. Nunca como hoy hemos tenido el desarrollo de los descubrimientos científicos y los logros técnicos que lo permiten. Nunca como hoy se ha dispuesto de una red internacional que lo asegure. Nunca como hoy se ha contado con el dinero necesario.

    Uno de los deberes de los ciudadanos es mantener la constante vigilancia sobre sus gobernantes y la participación activa en la gestión de la democracia. La democracia no es la delegación en una aristocracia de técnicos políticos especializados. La democracia sólo puede sostenerse con la participación como ciudadanos cada día: es no sólo un deber, sino una exigencia.

    Si los ciudadanos de los países desarrollados y democráticos no exigimos de nuestros gobernantes la erradicación de un mal que afecta a una gran parte de la población humana, nos haremos culpables de cada enfermedad, de cada muerte que se produzca por las causas aludidas en el Manifiesto. No es caridad: es justicia.

    Dejemos, pues, de ser culpables.

    domingo, 25 de octubre de 2009

    LLAMAMIENTO PUBLICO URGENTE. EL MANIFIESTO EN PRIEGO DE CORDOBA

    Ya sabeis, queridos amigos y amigas, que he sido invitado a esta Lectura por Antonio Aguilera, -redactor de este blog- y los demás organizadores del evento, a los que envio un cordial saludo y a quienes agradezco sinceramente su amabilidad.

    De modo que un humilde servidor acompañará a nuestros amigos de Priego, que con tanto cariño han preparado la Lectura de nuestro Manifiesto por la Solidaridad.

    Porque el asunto es de capital importancia y algo hay que hacer, creo que es una obligación moral luchar contra esta asesina injusticia silenciosa que cada dia mata a miles de personas en el mundo: el hambre.

    ¡ De modo que os esperamos a T O D O S !

    EN CONSECUENCIA, HACEMOS UN PUBLICO LLAMAMIENTO A TODOS, A CADA PERSONA COMPROMETIDA CON EL HAMBRE DE TANTOS INOCENTES. ES MUY IMPORTANTE VUESTRA PRESENCIA A FIN DE QUE NUESTRO MANIFIESTO ALCANCE LA MAXIMA DIFUSION Y REPRECUSION POSIBLE.

    POR FAVOR, OS ROGAMOS QUE DIFUNDAIS LA NOTICIA POR INTERNET. LA GENTE HA DE ENTERARSE. Y RECORDAD QUE OS ESPERAMOS EN PRIEGO CON LOS BRAZOS ABIERTOS.

    ¡A
    ver si se nos escucha...!
    El 1 de Noviembre proximo partir de las 20,00 horas, en la Plaza de la Constitución, nos vemos todos en Priego de Córdoba (Córdoba).

    Saludos.

    lunes, 19 de octubre de 2009

    PROXIMO 1 DE NOVIEMBRE:LECTURA DEL MANIFIESTO.

    Reanudamos la marcha. El proximo 1 de Noviembre, a partir de las 20,00 horas, se procederá a la Lectura publica del Manifiesto por la Solidaridad.

    Lugar: Priego de Córdoba (Córdoba), Plaza de la Constitución.

    Los organizadores del evento son nuestro querido Antonio Aguilera (como sabéis, redactor de este blog), y sus compañeros Ojito Saltón, Óscar Muñoz y Antonio Osuna -a todos los cuales enviamos un cordialisimo saludo- que publican una estupenda y encomiable revista para ricos de espiritu: El Espolón.

    Me llamó Antonio Aguilera para que un servidor acudiera al acto, y obviamente acepté encantado, de modo que Cornelivs estará allí. Será un honor y una alegria para mi.

    ¡Todos estais invitados...! Os rogamos que acuda el mayor numero de gente posible. Mientras mas gente nos reunamos allí, mas repercusión tendremos, y de eso es de lo que se trata: que el Manifiesto salga de Internet y ande por la calle, por la vida real.

    Pero el acto no se limitará a la Lectura: habra teatro, musica, diversas actividades. Podéis consultarlo en el blog de Antonio Aguilera, pinchando aquí.

    Hagamos un esfuerzo. Si resulta incomodo asistir haced un esfuerzo, acordaros de ELLOS, de los que nada tienen.

    Con ellos, por ellos y para ellos.

    Saludos.

    sábado, 17 de octubre de 2009








    Con la mirada perdida rebuscando en mis adentros vi la muerte en el horizonte vi la mar vestirse de negro. Playa de mis secretos playa de mis consuelos donde soñaba despierto buscando la respuesta al laberinto de mis anhelos Y sus gritos se me clavaron como veinte "puñalás" en mi pecho, veinte vidas que parecen no tener precio, porque no valen nada, maldita sea el desprecio. El desprecio hacia lo humano que mas da blancos o negros abrirme el pecho en canal y mirad de que estoy hecho y si no es la misma carne que me entierren con sus muertos. Y solo repetía "Libertad" medio en blanco medio en negro... y sin poder casi respirar no dudé en darle mi aliento... Y llegó la autoridad preguntando y disponiendo... Ya se lo he dicho mil veces: que Mohamed es su nombre, no me pregunte como lo sé es usted el que no lo entiende porque así como usted lo ve prefiero mil veces su negrura a su corazón de usted verde y amargo como la hiel y putrefacta asadura. Le pido que sea humano, écheme usted una mano, déjele en libertad y que se lo pague el mar, que ya le deben más de mil hermanos. Y solo repetía "Libertad" medio en blanco medio en negro... y sin poder casi respirar no dudé en darle mi aliento... Y Mohamed vivió libre, libre como el viento..., desde entonces miro al mar y me ahogo en el recuerdo de los que no pude salvar y solo tengo el consuelo de saber que más allá de Tarifa, mas allá hay una playa de mi "Cai" que desde entonces la llamo LA PLAYA LIBERTAD PD: Esta es mi manera de hacer un llamamiento a la Solidaridad.

    miércoles, 14 de octubre de 2009

    ONU advierten recrudecimiento del flagelo ... ¡!!






    Más de 1.000 millones de hambrientos en el mundo


    De acuerdo a organizaciones de Naciones Unidas frente a la combinación reciente de crisis alimentaria y recesión, el número de desnutridos ha ido creciendo de forma sostenida durante una década, dando al traste con los progresos de la década de los 80 y principios de los 90. “El número creciente de personas hambrientas es intolerable”, dijo al respecto el director general de la FAO, Jacques Diouf.

    La Organización para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA) dijeron que 1.020 millones de personas - aproximadamente 100 millones de personas más que el año pasado - sufren desnutrición en 2009, el número más elevado en cuatro décadas.
    'El número creciente de personas hambrientas es intolerable', dijo el director general de la FAO, Jacques Diouf, en la presentación anual sobre el hambre en el mundo.
    'Tenemos los medios técnicos y económicos para hacer desaparecer el hambre, lo que falta es una voluntad política más fuerte para erradicar el hambre para siempre', dijo.
    El incremento del número de personas hambrientas no es resultado de malas cosechas, sino que se debe al alto precio de los alimentos - particularmente en los países en vías de desarrollo -, a ingresos más bajos y a la pérdida de empleos.
    Antes incluso de la combinación reciente de crisis alimentaria y recesión, el número de desnutridos ha ido creciendo de forma sostenida durante una década, dando al traste con los progresos de la década de los 80 y principios de los 90.
    Los países que integran el Grupo de los Ocho prometieron en julio 20.000 millones de dólares en tres años para ayudar a las naciones pobres a alimentarse, señalando un nuevo foco en el desarrollo agrícola a largo plazo.
    Esa decisión ha generado algunas preocupaciones respecto a que la ayuda de emergencia en alimentos podría recortarse como resultado.
    El PMA recaudó unos 5.000 millones de dólares para alimentar a los pobres cuando el alza en los precios de los alimentos en 2006-2008 desató enfrentamientos en algunos países.
    En lo que va de año, ha recibido 2.900 millones de dólares, y ha tenido que recortar las raciones de alimentos o reducir sus operaciones en lugares como Kenia y Bangladesh.
    La FAO y el PMA instan a abordar el problema dos bandas, diciendo que una inversión a largo plazo en desarrollo de la agricultura no debería llegar a expensas de las iniciativas a corto plazo para luchar con las hambrunas espoleadas por repentinas escaseces de alimentos.

    EFE

    viernes, 25 de septiembre de 2009

    The End of Poverty: un documento necesario


    Está pasando desapercibida y nadie habla de ella, pero hay que hacerlo para que se sepa, para que se conozca y difunda. Los grandes medios de comunicación se muestran indiferentes en torno a esta iniciativa político-cultural, mientras organizan a su modo la información, estableciendo prioridades, marcando pautas, resaltando lo que interesa, olvidándolo cuando ya no importa, fijando las directrices hacia las que se ha de encauzar eso que se conoce como opinión pública y que no es sino la expresión de la conciencia social modulada al servicio de los intereses que controlan mediáticamente lo que pasa en el mundo. Una información selectiva y discriminante. Mediatizada, en fin.


    En su momento tuvo enorme resonancia el documental de Al Gore sobre los riesgos de la contaminación que ocasiona el “cambio climático”. La gran difusión y audiencia que mereció la “verdad incómoda” del que fuera vicepresidente de los Estados Unidos, y derrotado electoralmente con artimañas por George W. Bush (¿se acuerdan todavía de ese sujeto?) , fue espectacular y, aunque ha sido discutido en algunos de sus aspectos, continua siendo una referencia sobre el tema, aunque evitaba consideraciones criticas que en cierto modo limitaban aquellas ideas a una postura testimonial sobre uno de los grandes problemas de nuestro tiempo y de nuestro mundo. Y es que hablar de "cambio climático" no significa hablar de todo lo que debiera preocuparnos. Hay sin duda muchas más cosas.


    Nada de esa atención y reconocimiento ha merecido hasta ahora, que yo sepa, “The End of Poverty, un espectacular reportaje crítico y de denuncia, un escenario de reflexión, debate y clarificación de ideas, sobre lo que sí constituye una verdadera tragedia, la mayor de todas: la pobreza en el mundo o, más precisamente aún, la miseria en toda su crudeza y magnitud. Basado en el principio de que “la pobreza no es un accidente, sino un producto de la responsabilidad humana”, con una fundamentación histórica bien definida y unas causas que no conviene olvidar. Dirigido en 2008 por Philippe Diaz, fundador del Cinema Libre Studio y en colaboración con la Fundación Robert Schalkenbach (tomen nota de ella, merece la pena), cuenta con la participación de intelectuales plena y sinceramente comprometidos con la causa de los más pobres de la Tierra. En él han participado personas que merecen tanto reconocimiento como Joseph Stiglitz, Susan George, Martin Sheen, John Perkins y Eric Toussaint, entre otros.


    Presentado en varios festivales poco difundidos, algún día se proyectará en los paises de habla hispana y estará al alcance de nuestros ojos, que, desde luego, no lo han visto todo todavía. Estemos atentos, difundamos la noticia, compartamos la experiencia y valoremos lo que significa esta perspectiva solidaria que nos acerca sin artificio alguno al que sin duda constituye el principal problema de nuestra sociedad, "el origen de todos los males", como acertadamente ha señalado Jeffrey Sachs.



    jueves, 17 de septiembre de 2009

    S.O.S. DIVULGACIÓN

    Nuestro querido amigo Victor, desde mi admirada Argentina, autor del Blog Gestión en Salud Publica, de quien ya he obtenido el correspondiente permiso (y al que mando un cariñoso y fuerte abrazo), ha publicado un articulo que pone el dedo en la llaga de lo que sucede en el mundo: casi la mitad de la población mundial está desnutrida.

    Ante esta tragedia de proporciones mundiales, la labor de difusión del Manifiesto y la concienciación de todos, se antoja más necesaria y vital que nunca.

    He aquí el articulo.

    Para la ONU, casi la mitad de la población mundial está desnutrida.
    Además, mil millones sufren hambre, la cifra más alta de la historia, según el organismo. El problema creció por la crisis financiera y por el alza en el precio de los alimentos.


    Clarín.com

    Mientras los más optimistas ya hablan del "comienzo del fin" de la crisis financiera internacional, la ONU alertó ayer que el hambre aumentó "significativamente" en los últimos dos años: en el mundo ya hay más de 1.000 millones de personas que la padecen, la cifra más alta de la historia, y 3.000 millones de desnutridos, esto es: casi la mitad de la población mundial, de 6.500 millones.

    Los datos fueron difundidos casi al mismo tiempo por la directora del Programa Mundial de Alimentos (PMA), Josette Sheeran, en Londres, y el relator especial de la ONU sobre el Derecho a la Alimentación, Olivier de Schutter, en un foro en México.

    La directora del PMA cifró la cantidad de hambrientos, es decir, personas que no acceden ni a los requerimientos básicos de alimentación, en 1.020 millones, y alertó que el flujo de ayuda humanitaria está en "un mínimo histórico". Para Sheeran: "Este año tenemos más personas hambrientas que nunca" y remarcó que "muchos se despiertan y no cuentan ni con una taza de comida".

    Según la responsable del organismo humanitario de la ONU, esa situación es una "receta para el desastre" y resulta "crítica para la paz, seguridad y estabilidad en muchos lugares del mundo".

    La vulnerabilidad de muchas personas, explicó, se ha agravado por "dos tormentas que han coincidido y están golpeando": la crisis financiera internacional y el encarecimiento de los alimentos.

    Además, hizo un "llamado urgente" al G-8, -los siete países más industrializados y Rusia-, y al G-20 -los países más ricos y los emergentes-, para que atajen un problema que requiere algo más que "soluciones a largo plazo".

    "Con la Asamblea General de Naciones Unidas y la cumbre del G-20 en Pittsburgh (EE.UU.) en el horizonte, los líderes mundiales tienen una oportunidad ideal para poner el hambre en el mapa", remarcó el PMA en un comunicado. Los dos encuentros mundiales serán la semana que viene.

    Además, Sheeran avisó que el PMA afronta "un grave déficit presupuestario", pues este año sólo recibió US$ 2.600 millones de un total de US$ 6.700 millones necesarios para dar de comer a 108 millones de personas en 74 países. Sobre el terreno, esa falta de fondos se traduce en el recorte de programas que se desarrollan en distintos países.

    La directora del PMA remarcó que, con "menos del 1%" de las inyecciones económicas que han hecho los gobiernos para salvar al sistema financiero global, se podría resolver la calamidad de millones de personas que son víctimas de la hambruna.

    Casi en simultáneo, en México, el relator especial de la ONU para temas de Alimentación advirtió que la situación del hambre es "alarmante" y que los Estados deben implementar "programas eficientes" que hagan frente a esta problemática que se agudiza cada vez más con factores como el crecimiento demográfico, la crisis alimentaria y el cambio climático.

    Durante su intervención en un foro de diversas ONGs sobre el derecho a la alimentación, De Schutter reconoció que aunque los países menos desarrollados son siempre los más vulnerables ahora "la crisis económica está empeorando más la situación" y extendiendo los afectados. El experto prevé que en los próximos años los países tendrán "menos fondos para desarrollar los programas que necesitan para poder enfrentar el desafío" tanto del hambre como de la malnutrición, y criticó que en muchos países los legisladores hablen del hambre sin concretar iniciativas para solucionarlo.

    "Tenemos que movilizarnos contra el hambre y empezar a identificar los sectores vulnerables para que sean atendidos", remarcó.

    En tanto, la Organización de la ONU para la Agricultura y la Alimentación (FAO), advirtió que en América latina el número de personas que la sufren aumentó de 45 a 53 millones. El representante regional del organismo, el brasileño José Graziano da Silva, señaló que "el alza de los precios de los alimentos y la crisis económica empujaron a millones a una situación de inseguridad alimentaria, y muchos países afectados no tienen los recursos propios para responder".


    Abrir aquí para acceder al documento IntraMed completo:

    IntraMed - Noticias médicas - Para la ONU, casi la mitad de la población mundial está desnutrida

    Saludos.
    .

    domingo, 13 de septiembre de 2009

    La defensa de la sanidad pública nos hace más solidarios

    Recojo aqui unas reflexiones efectuadas sobre la importancia de la Sanidad Pública en una reunión sobre Servicios Públicos celebrada en Madrid y que, entre otros temas, abordó esta cuestión de tanta trascendencia para el desarrollo de las políticas solidarias:

    "La salud como derecho humano fundamental no debería comprarse ni venderse. Es un derecho básico del ciudadano, el pilar de su bienestar y de su reconocimiento como persona. La privatización de la sanidad arrolla a los sistemas públicos desde la década de los noventa. En los últimos tiempos, y sobre todo debido al creciente endeudamiento de los Estados como consecuencia de la crisis, esta tendencia se está agudizando de forma alarmante. La ola privatizadora de la sanidad comenzó en América Latina, donde se presentó como una forma para mejorar la gestión de los servicios, mientras el Estado actuaba como controlador.

    Fue un modelo ampliamente impulsado por las instituciones financieras internacionales y que seguía la imagen del débil sistema de salud de Estados Unidos (que actualmente deja sin cobertura sanitaria a 47 millones de personas, a pesar de ser el país del mundo con más gasto sanitario). Curiosamente, ahora que Estados Unidos está girando hacia un sistema público que garantice la asistencia a todas las personas, hay países como España que van para atrás, mediante políticas decididamente encaminadas a minar los cimientos de la sanidad pública, como se pone en evidencia en el mal gobierno sanitario ejercido por el Gobierno de la Comunidad de Madrid.

    Ante esta tendencia, cabe preguntarse si es lícito hacer negocio con la salud. Si la gestión se rige por las leyes del mercado, ¿qué ocurre con la medicina preventiva, las enfermedades crónicas o los sistemas de vigilancia epidemiológica? ¿Pueden los sistemas privados hacer frente a los grandes retos mundiales que suponen epidemias como la gripe A? ¿Y qué ocurre cuando los hospitales dejan de ser rentables? La ingente cantidad de dinero que los Estados tienen que invertir para rescatar a centros de gestión privada que quiebran ha sido denunciada de forma reiterada por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

    La salud como derecho humano fundamental e integrador socialmente debería garantizarse y defenderse. Sólo los sistemas públicos pueden garantizar la salud de las personas más pobres y enfermas. La gran tentación es crear estructuras estatales “sólo para pobres”, tal como sucede en América Latina y como ocurría en España cuando existía la beneficencia. Unas estructuras que están mal dotadas, peor atendidas y en las que el paciente ni siquiera tiene derecho a reclamar porque, en el fondo, son estructuras de caridad.

    Además de vulnerar derechos humanos, la privatización de los servicios de salud no ha demostrado ser capaz de mejorar sensiblemente la salud de la población. La OMS ha sido muy clara en este sentido. En 2006, denunció que la gestión privada de los centros reduce la calidad de la asistencia, puesto que se centra fundamentalmente en el cumplimiento de plazos y presupuestos en lugar de centrarse en la atención a las personas, encarece las prestaciones y enriquece a los concesionarios a costa de las arcas públicas.

    ¿Quién paga, entonces, el negocio de la Sanidad? La Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública presentó recientemente un informe bastante crítico sobre la Sanidad en España. Según este documento, el sector público cubría en 1980 el 81% del gasto sanitario anual; en 2005, esa cifra se redujo al 70%, para situarse en un 62 % en 2008. Aunque no seamos conscientes de ello, el sector privado ya representa el 30% del gasto sanitario, con lo que ello supone. La obtención del lucro económico, intrínseca a la gestión privada, se logra a costa de altas hospitalarias precoces, reducción de medicamentos, disminución de personal, precarización de contratos y derivación de los casos más complicados a centros de gestión pública.

    En definitiva, los grandes perdedores somos los ciudadanos y, en concreto, las personas más vulnerables, con menos recursos, inmigrantes en situación irregular o quienes sufren enfermedades crónicas o raras. Debemos preguntarnos si queremos que nuestros hospitales se gestionen como negocios empresariales, determinar cuál es el concepto de salud que defendemos, pensar si es lícito hacer negocio con la salud y permitir que unos pocos ganen en detrimento de la salud de la mayoría.

    Debemos, en definitiva, fortalecer y mejorar un sistema sanitario público y alejarnos de la vorágine neoliberal que comercializa incluso los derechos humanos y las necesidades más básicas de las personas".

    sábado, 5 de septiembre de 2009

    OPORTUNIDAD PARA EL PEQUEÑO AGRICULTOR

    Hola amigos:

    Hace dìas que leì en prensa el artìculo que publico a continuaciòn. Personalmente creo que es una muy buena noticia......, siempre que las buenas intenciones que se anuncian.....no queden en agua de borrajas.

    Un abrazo

    Oportunidad para el pequeño agricultor
    JEFREY D. SACHS 23/08/2009


    La iniciativa del G-8 de destinar 20.000 millones de dólares a las pequeñas explotaciones agrícolas, lanzada en la reciente reunión de ese grupo en L'Aquila (Italia), es un potencial hito histórico en la lucha contra el hambre y la pobreza extrema. Con una gestión seria de los nuevos fondos, la producción de alimentos en África se disparará. De hecho, la nueva iniciativa, combinada con otras en materia de salud, educación e infraestructuras, podría ser el mayor paso hasta ahora para lograr los objetivos de desarrollo del Milenio, el esfuerzo internacionalmente acordado para reducir a la mitad la pobreza extrema, la enfermedad y el hambre en 2015, a más tardar.

    La historia demuestra que dar semillas y fertilizantes a pequeños agricultores es una diferencia duradera

    Durante el periodo 2002- 2006, yo dirigí el Proyecto del Milenio de Naciones Unidas, encaminado a lograr esos objetivos de desarrollo impulsado por el entonces secretario general de Naciones Unidas, Kofi Annan. Una de las piedras angulares del proyecto eran los "agricultores con pequeñas explotaciones", es decir, familias de agricultores de África, América Latina y Asia: explotaciones agrícolas de una hectárea, aproximadamente, o menos. Se trata de algunos de los hogares más pobres del mundo y también -cosa que resulta irónica- algunos de los más hambrientos, pese a ser productores de alimentos.

    Pasan hambre porque carecen de la capacidad para comprar semillas de gran rendimiento, fertilizantes, equipos de riego y otros instrumentos necesarios para aumentar la productividad. A consecuencia de ello, su producción es escasa e insuficiente para su propia subsistencia. Su pobreza causa poca productividad agrícola y ésta intensifica su pobreza. Es un círculo vicioso, técnicamente denominado la "trampa de la pobreza".

    El equipo de tareas del Proyecto del Milenio de las Naciones Unidas sobre el hambre, dirigido por dos científicos de prominencia mundial [M. S. Swaminathan y Pedro Sánchez], examinó posibles formas de superar ese círculo vicioso. El equipo de tareas sobre el hambre concluyó que si se concedía ayuda a los agricultores con pequeñas explotaciones en forma de insumos agrícolas, África podía aumentar sustancialmente su producción de alimentos. El Proyecto del Milenio recomendó un gran aumento de la financiación mundial para ese fin. A partir de esa labor y conclusiones científicas conexas, Annan lanzó un llamamiento en 2004 en pro de una revolución verde africana, basada en una asociación ampliada entre África y los países donantes.

    Muchos de nosotros, en particular el actual secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, hemos trabajado denodadamente para hacerlo posible y Ban ha subrayado repetidas veces la emergencia especial provocada por las crisis alimentaria, financiera y energética mundiales de los dos últimos años. El anuncio del G-8 refleja esos años de esfuerzo y, naturalmente, los impulsos dados al respecto por el presidente de Estados Unidos, Barack Obama; el primer ministro español, José Luis Rodríguez Zapatero; el primer ministro australiano, Kevin Rudd; el presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick; el comisario europeo Louis Michel; el diputado del Parlamento Europeo Thijs Berman y otros.
    Ahora la clave está en hacer que ese esfuerzo dé resultado. Las lecciones de la historia son claras. Brindar semillas y fertilizantes a agricultores con pequeñas explotaciones a precios en gran medida subvencionados -o incluso gratuitamente en algunos casos- constituirá una gran diferencia duradera. No sólo aumentarán las cosechas de alimentos a corto plazo, sino que, además, los hogares de agricultores utilizarán sus mayores ingresos y mejor salud para acumular toda clase de activos: saldos de efectivo, nutrientes para la tierra, animales de granja y salud y educación de sus hijos.
    Ese aumento de los activos permitirá, a su vez, a los mercados crediticios locales, como, por ejemplo, el de la microfinanciación comenzar a funcionar. Los agricultores podrán comprar insumos, ya sea con su propio dinero o mediante préstamo gracias a su solvencia crediticia.

    Ahora se ha logrado un consenso sobre la necesidad de ayudar a las pequeñas explotaciones, pero siguen existiendo obstáculos. Tal vez el riesgo mayor sea el de que las "burocracias de la ayuda" se disputan para intentar conseguir una buena tajada de los 20.000 millones de dólares, con lo que gran parte de estos millones se irían en reuniones, consultas de expertos, gastos generales, informes y más reuniones. Las "asociaciones" de donantes pueden llegar a ser un oneroso fin en sí mismas, con lo que simplemente retrasan la aplicación de las medidas reales.
    Si los Gobiernos donantes quieren de verdad obtener resultados, deben dejar de poner el dinero en manos de treinta o más burocracias distintas y juntarlo en uno o dos lugares, el más lógico de los cuales sería el Banco Mundial, en Washington, y el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), en Roma. Uno o dos de esos organismos tendrían entonces una cuenta con varios miles de millones de dólares disponibles.

    Después, los Gobiernos de regiones azotadas por el hambre, en particular de África, presentarían planes nacionales de acción que facilitarían los detalles sobre cómo utilizarían los fondos de los donantes para brindar semillas de gran rendimiento, fertilizantes, riego, herramientas agrícolas, silos de almacenamiento y asesoramiento local a los agricultores empobrecidos. Un grupo de expertos independiente examinaría los planes nacionales para comprobar su coherencia científica y de gestión. En el caso de que un plan fuera aprobado, se desembolsaría rápidamente el dinero para apoyarlo. Después, cada uno de los programas nacionales sería supervisado, auditado y evaluado.

    Ese método es sencillo, eficiente, responsable y científicamente sólido. Dos recientes ejemplos de éxito en materia de ayuda han utilizado ese método: la Alianza Mundial para el Fomento de la Vacunación y la Inmunización, que consigue inmunizar con éxito a niños pequeños, y el Fondo Mundial de Lucha contra el sida, la tuberculosis y la malaria, que apoya los planes nacionales de acción para luchar contra esas mortíferas enfermedades. Los dos han salvado millones de vidas durante el pasado decenio y han preparado el terreno para un método más eficiente y científicamente sólido de asistencia para el desarrollo.

    No es de extrañar que muchos de los organismos de Naciones Unidas y de los organismos de ayuda de los países ricos se opongan a ese método. Con demasiada frecuencia, lo que se disputan es el territorio y no la forma más eficaz de acelerar la llegada de la ayuda a los pobres. Así, pues, Obama, Rudd, Zapatero y otros dirigentes innovadores pueden obtener unos resultados mucho mejores cumpliendo sus promesas en el G-8 e insistiendo en que la ayuda dé de verdad resultados. Hay que saltarse las burocracias y llevar la ayuda a donde se la necesita: en la tierra labrada por las familias de agricultores más pobres del mundo.

    Jeffrey D. Sachs es profesor de Economía y director del Instituto de la Tierra en la Universidad de Columbia. Traducido por Carlos Manzano © Project Syndicate, 2009 www.project-syndicate.org

    viernes, 28 de agosto de 2009

    Radiografia de un sueño.

    -¿Cambiar el mundo, dices?

    -Jamás renunciaré a esa idea.

    -No seas iluso; el mundo siempre será el mismo. Llevamos miles de años repitiendo las mismas cosas y nadie escucha. Recuerda a André Gide: “Todo esta dicho, pero como nadie escucha, hay que repetirlo”. Por todos los lados reina la injusticia, el dolor, la mentira, el materialismo, la falta de valores, el individualismo y mil males más. Y luego nadie se guía por el bien ajeno, sino por el propio. Y lo mas jodido del caso es que tu lo sabes también de sobra. ¡Aceptalo de una vez…!

    -Duras palabras son esas; me hiere tu sobrecarga de realidad.

    -Sueña entonces si quieres; pero no te es práctico.

    -¿De modo que tu crees que no es posible cambiar o ayudar a cambiar el mundo? ¿Qué me dices de Gandhi, Moises, Galileo, Buda, y el resto de grandes hombres que cambiaron el mundo?

    -No es cierto: ellos pregonaron el amor y la generosidad, y tras su muerte, ¿crees que el mundo ahora es mejor? Cambiaron el curso de los acontecimientos: pero no cambiaron el corazón del ser humano.

    -Hay menos ignorancia, la gente lee mas, sabe más; la ciencia avanza, y cada dia gana terreno a la ignorancia y a las supersticiones; el ser humano ha evolucionado.

    -Eso no te lo crees ni tu. Hemos avanzado mucho en tecnología, en ciencia y en conocimientos, es cierto, pero…¿hemos ganado en bondad, en amor por nuestros semejantes?

    -Me resisto a creer que no es así. Hay muy buena gente por ahí. Mucha, y más que mucha: muchísima.

    -No estamos hablando de eso; sé que el ser humano es capaz de lo peor, pero también de lo mejor. Solo te estoy diciendo que mires a tu alrededor: date un simple paseo por la calle; contempla media hora de television un dia cualquiera; solo un telediario, por ejemplo. ¿Que ves? ¡Dolor y mas dolor!

    -A veces una ciega aceptación de la realidad es mala, te sumerge en un mundo gris, oscuro, triste...

    -¡Y soñar despierto te hace perder el contacto con la realidad! ¡Y si tienes los pies en el suelo entonces es peor aún, porque cuando compruebas la enorme distancia que existe entre lo que es y lo que debiera ser entonces sufres!

    -Tan malo es un extremo como otro, ¿o no?

    -Si; pero la vida, o el mundo si lo prefieres, es como es, no como tu quisieras que fuera. Prefiero pecar de exceso de realismo que no de lo contrario.

    -Vamos a ver. Yo he cambiado, o mejor, puedo hacerlo. ¿si o no?

    -Naturalmente.

    -El mundo se compone de personas, no es un organismo autónomo e independiente a mi: ¡el mundo somos tu, yo, este y aquel…!. Si yo cambio o puedo cambiar, también el mundo puede cambiar…!

    -¿Estas seguro?

    -Totalmente.

    -Te lo repetire de nuevo: Gandhi, Jesucristo, Buda, Confucio y otros grandes hombres que ya pasaron no han conseguido cambiar al ser humano: ¿Y lo vas a conseguir tu? ¡No me hagas reír! El problema, amigo, es que mucha gente no acepta esa idea, y es normal porque no tienen buen concepto del mundo, y ser bueno en un mundo malo es como ser una oveja en medio de lobos: nadie quiere hacerlo, toman sus precauciones y enseñan a sus hijos a que las tomen tambien. Y hacen muy bien.

    -Si, pero debieran de pensar más, quizás meditar más las cosas. Pienso luego existo, decía Descartes. ¡Tenemos mente para razonar…!

    -Si; pero yo diría mas bien: “Pienso demasiado, luego sufro”. Eso es lo que te sucede a ti.

    -Y ¿que me dices de ti? ¿Cuando fue la ultima vez que reiste?

    -¿A que viene eso?

    -Quiero decir que ya que estamos aqui, ¿porque no vivir con un poco más de esperanza y no estar siempre tan pesimistas como tu?

    -Una cosa es la actitud ante la vida y otra bien distinta es lo que uno piensa. No veo qué relación tiene lo uno con lo otro.

    -Pues si la tiene. Tenemos que vivir, ¿no? Entonces, ¿Por qué no vivir con esperanza? Me da la impresión de que estas un poco amargado, y no deberías de estarlo: al final de la vida mira hacia atrás: todos iremos al mismo sitio, pero no es lo mismo una vida vivida con pesimismo y sufriendo, que una vida vivida con alegría y esperanza. El balance final es que yo habre vivido feliz y tu no. Y yo tengo esperanza y fe en el ser humano: es posible cambiar esto.

    -Bien, ya lo decía aquel literato: “La esperanza, por lo general, es mala guía, pero es muy buena compañera de viaje”. ¿Adonde quieres ir a parar?

    -A lo siguiente: querer es poder. Quizás la frase “cambiar el mundo” sea muy grandilocuente, pero no es ninguna entelequia. ¡Se puede! Ya lo dije antes: meditemos, interioricemos. Comencemos por cambiarnos a nosotros mismos, y de ahí a nuestro entorno. Poco a poco. Asi lo podremos conseguir. Esa es la idea.

    -Y yo también te lo he dicho antes: muchos antes que tu lo intentaron. ¡Y empezaron por cambiarse a ellos mismos…! Jesucristo, Gandhi, Buda, etc., fueron grandes hombres, de rica espiritualidad, se cambiaron a ellos mismos y enseñaron a los demás un camino, pero…¡fracasaron intentando cambiar a su entorno…! Recuerda las diatribas que Jesucristo pronunció contra los fariseos: ¡Están de rabiosa actualidad! ¿Qué ha cambiado? ¿No vivimos en un mundo hipócrita, lleno de sepulcros blanqueados?

    -Quizás ello se deba a la pasividad de hombres como tu. Creo que no eres feliz, ¿sabes? Tu piensas que nada se puede hacer, el derrotismo se ha instalado definitivamente en ti y has perdido la fe. Es una pena. Dices que nada podemos hacer: ¡vivamos entonces en la sociedad de los monos y de los gorilas! ¡Ellos sí que no pueden cambiar nada! ¿Es eso lo que quieres?

    -Yo no he inventado nada, amigo. Solo digo lo que veo: observo la realidad tal cual es, no como tu quisieras que fuera.

    -Pero te limitas a aceptar el actual estado de cosas con una actitud derrotista, inerme, con una pasividad incalificable… ¡tu actitud es casi ofensiva…!

    -La realidad, a veces, es tan asquerosamente ofensiva…

    -Pues yo te digo que, además, esa lucha por mejorar el mundo o por intentar cambiarlo o ayudar a cambiarlo no solo es posible, sino deseable, y es hasta obligatorio intentarlo. ¡En muchas ocasiones es un imperativo ético…!

    -Cálmate. ¿De que estás hablando? ¿Un imperativo ético?

    -Si. Hay muchas causas por las que luchar. Por ejemplo, hay gente que muere diariamente de hambre en el mundo, y el caso es que existen los medios suficientes como para darles de comer a todos. ¿No consideras injusto que en pleno siglo XXI haya gente que muera de inanición o de enfermedades que podrían facilísimamente erradicarse con los medios que el primer mundo tiene? ¡Dos millones de niños mueren de enfermedades que podrían evitarse, simplemente, con un mosquitero…! ¿No te arden las entrañas de ira e indignación al pensar en eso? ¡Es intolerable!

    -Reconozco que es lamentable, pero siempre han sucedido estas cosas.

    -Entonces con tu silencio te conviertes en cómplice de ello. Y además un cómplice egoísta, pues solo te preocupas por ti. Para luchar por los demás hay que amarlos: ¿los amas tu? Lo dudo, y perdóname si ahora el brutalmente sincero soy yo. Además: ¿Por qué tiene que morir de hambre un niño con dos años de edad, cuando ese niño tiene absolutamente los mismos derechos, te lo repito, absolutamente los mismos derechos que tu o que yo? ¿Por un simple accidente geográfico como nacer en uno o en otro sitio? ¡Me niego a aceptarlo!

    -Tu y yo solo somos dos.

    -Pero si todo el mundo se concienciara, meditara y se diera cuenta de que ¡despues de 60 años…! hay una Carta de Derechos Humanos por los que luchar, si abandonara por un momento su cómodo vivir del primer mundo y se negara a aceptar este estado de cosas, tomando el firme compromiso de difundir esta lucha por los desfavorecidos, no seriamos dos, sino muchos. Se trata de tener un firme compromiso y de hacer todo lo posible por difundir la idea.

    -¿Y como lo vas a hacer?

    -Lo más importante es empezar difundiendo la idea por todos los medios posibles. Es un largo proceso: la difusión y la concienciación, y la meditación personal.

    -Muy loable: pero no todo es tan sencillo: encontrarás muchos problemas. Es mucho más complejo. Mira la política y la economía internacionales: contempla a las grandes potencias y toma nota de sus oscuros juegos de intereses políticos, económicos, geoestratégicos…mira a esos países tirando cosechas enteras de cereales solo para que suba el precio, o creando alarmas sanitarias injustificadas o realizando mil y una maniobras solo para ganar dinero. ¡Abre los ojos al mundo…! La economía de mercado en la que vivimos es la que es.

    -Los tengo bien abiertos, y las ideas muy claras, y por eso te digo: ¡Nadie tiene más derecho que nadie…!

    -No me lo digas a mi: díselo a los políticos.

    -¿Y tu que harás? ¿No nos ayudaras? ¡No es lo mismo una voz gritando contra la injusticia, que cien millones de voces gritando…! Toda ayuda será poca.

    -¿Y qué harás tu?

    -Muchos dejan el mundo exactamente igual que lo encontraron cuando vinieron aquí: yo, por el contrario, trataré de dejarlo mejor de lo que me lo encontré. “Mañana tal vez tengamos que sentarnos frente a nuestros hijos y decirles que fuimos derrotados. Pero no podremos mirarlos a los ojos y decirles que viven asi porque no nos atrevimos a luchar”. Lo dijo Gandhi. Yo también lo haré asi. ¿Quién le iba a decir a él que conseguiría la independencia de La India? ¡Pues lo consiguió! Tuvo fe en su causa y lo hizo, le ganó el pulso a la todopoderosa Gran Bretaña. Yo tengo fe en mi causa. Recuerda que no es lo mismo a una persona con fe en su objetivo, que a cien millones de personas con esa misma fe: ¡es posible el cambio! Y solo es derrotado el que se decide a luchar; pero en estos casos, como decía Cervantes, el soldado más bien parece muerto en la batalla que vivo en la fuga.

    -Suerte, pues.

    jueves, 13 de agosto de 2009

    NIÑ@S EXPLOTAD@S : "MUAI THAI"


    Nadie ignora la explotación brutal a la que se somete a los niños en distintos lugares del Mundo. En la noche del 10, casi de madrugada, vi un documental de Jon Sistiaga en Cuatro que me impactó. Aquí os lo dejo. No dejéis de ver los vídeos.

    ¿A cuántos Niños en el Mundo se les está robando la Infancia?,...y, sobre todo, ¿hasta cuándo?


    Jon Sistiaga: Niños, guerreros...


    Jon Sistiaga viaja hasta Tailandia para hablarnos de explotación infantil de millares de niños obligados por sus padres a pelear en combates de boxeo tailandes.

    Oak vive en una chabola de las afueras de Bangkok, tiene seis años, no es mal estudiante, hace deporte todas las tardes en un gimnasio, y un par de veces al mes le parte la cara a otro niño sobre un ring de boxeo por una bolsa de 15 euros...

    Cada año, 20.000 críos tailandeses de seis, siete u ocho años, se suben a un cuadrilátero de Muai Thai, el deporte nacional, un tipo de lucha en la que se puede golpear con puños, codos, rodillas y pies.

    Cada año, cientos de estos niños ingresan en centros hospitalarios con comas cerebrales o magulladuras por todo el cuerpo.

    Organizaciones de derechos humanos han conseguido que el gobierno de Tailandia eleve a los 15 años la edad mínima a la que un niño puede empezar a pelear, pero este reportaje de Cuatro demuestra que en el interior del país, en las fiestas de los pueblos, no se es tan escrupuloso con la legalidad.

    La cámara de Jon Sistiaga nos enseña cómo las mafias de las apuestas utilizan críos cada vez más jóvenes, para aumentar así el margen de sus ganancias.
    Cómo entrenadores sin escrúpulos aceptan que sus pupilos sean machacados por niños más mayores o más fuertes, con tal de no perder el dinero de esa velada.
    Cómo muchos padres gritan y animan enardecidos durante la pelea para que sus hijos noqueen al contrario, porque esa victoria supone la mitad de su salario mensual.
    Niños que hablan de "pulverizar al enemigo", que se concentran para conseguir dar el golpe seco que desnuque al otro crío, que solo piensan en llegar a las grandes competiciones nacionales y ser una gran figura del "Muai Thai".
    Sólo uno de cada mil peleará en los grandes estadios y se hará rico, pero el sueño de muchas familias de desheredados en Tailandia es tener un campeón en la familia que les saque de pobres...



    Publicado por SELMA

    lunes, 10 de agosto de 2009

    LOS ÀNGELES DE LA GUARDA EXISTEN

    Queridos amigos:
    He leìdo ayer en prensa el artìculo que transcribo a continuaciòn.
    Me ha parecido conveniente traerlo hasta aquì para compartirlo con todos ustedes.

    Reciban un abrazo de Antonio Aguilera

    Los ángeles de la guarda existen, por:
    ROSA MONTERO 09/08/2009

    Soy bastante cobarde ante el peligro físico, y quizá por eso profeso una sobrecogida y apasionada admiración por los seres heroicos capaces de arriesgar la vida por una causa justa. Cada vez que alguna de estas personas es abatida por sus enemigos, como ahora ha sucedido con Natalia Estemírova (en la fotografía) en Chechenia, siento un duelo personal, como si me hubieran matado a alguien cercano. Y en realidad es así, porque, aunque yo ni siquiera conocía la existencia de Natalia hasta que supe de su asesinato, las Estemírovas y Politkóvskayas y demás personas formidables y anónimas son los guardianes del planeta, es decir, son los verdaderos ángeles de la guarda, seres hermosos que trabajan incesantemente desde lo invisible para protegernos del horror y la negrura, para defender la vida y los valores éticos. ¿Cómo no vamos a sentirlos próximos? Gracias a su constante sacrificio, el mundo es un lugar un poco menos aterrador.

    “Se necesita mucho más coraje para vivir asumiendo el riesgo que para morir"
    Muchos de estos pacíficos guerreros mueren violentamente, pero hay muchísimos más que salen victoriosos del combate. Por cierto que eso, sobrevivir, no resta ni un ápice de la grandeza de sus batallas, porque, en definitiva, el momento de la muerte es sólo eso, un momento, un tiempo breve y pasivo de terror puro; pero para mantenerse día tras día en la lucha, en la denuncia del corrupto y del criminal, hace falta un valor descomunal y una asombrosa perseverancia en ese valor. Siempre he pensado que se necesita mucho más coraje para vivir asumiendo el riesgo que para morir. La verdadera heroicidad es tragarse el miedo todos días y que ese bolo amargo no te calle la boca.

    Como es natural, uno no nace héroe, y, además, estoy segura de que ninguno de ellos quiso verse situado en ese lugar desapacible y peligroso. Por lo general, uno se va metiendo en el compromiso de la lucha inadvertidamente, paso a paso, poco a poco, tomando 100 pequeñas decisiones moralmente correctas, pero poco convenientes para tu bienestar. ¿Qué hace que, frente a una misma situación de abuso y dolor, sólo una persona entre 100.000 termine asumiendo un compromiso que puede ser mortal? En primer lugar, sin duda se trata de gente con gran capacidad de empatía, individuos que se conmueven con el dolor del otro; además, deben de ser tipos activos, responsables, de fuertes principios éticos; por último, probablemente son esa clase de personas que, desde pequeñas, acostumbran a cuidar de los demás. Pero todo esto no serviría de nada si, además, no tuvieran un temple especial, la serenidad, la fortaleza psíquica, el valor para aguantar el miedo. Estoy segura de que hay muchos hombres y mujeres que, teniendo todas las características anteriores, abandonan la batalla porque los rompe el pánico.

    Y aquí estamos los demás, en deuda con todos estos ángeles. Recuerdo a Taslima Rasrin, por ejemplo, la escritora bengalí que tuvo que exiliarse de su país perseguida por una fatwa por sus valientes críticas al machismo y al fanatismo religioso. La entrevisté en un hotel de Suecia, escondida y protegida por policías, y aunque se mostraba enormemente entera, el simple ruido de una puerta cercana que el aire cerró hizo que Taslima pegara un respingo y se quedara lívida. Eso es vivir martirizada por un miedo más que comprensible; y, sin embargo, Taslima ha seguido escribiendo, ha seguido denunciando, ha seguido luchando. Y también recuerdo a la mexicana Lydia Cacho, espléndida guerrera contra las mafias de pederastas de su país. Hay muchas, muchísimas mujeres heroicas. Y luego hablan del sexo débil.
    También hay hombres, desde luego. Como el misionero español Chema Caballero, que, desde 1999, dirige en Sierra Leona el mejor centro de rehabilitación para niños soldado que hay en toda África, y que actualmente es el testigo principal contra ese carnicero llamado Taylor, el señor de la guerra responsable de los niños mutilados a machetazos y de tantas otras monstruosidades que han sucedido en aquel rincón del mundo. Hace falta un asombroso coraje para aguantar allí, como Chema lo hace, en el ombligo mismo del horror.

    Hay otros héroes, en fin, que no combaten contra los torturadores y los verdugos, sino contra su propio instinto de supervivencia. Como el doctor ugandés Matthew Lukwiya, que, a la cabeza del hospital Saint Mary, al norte de Uganda, combatió la última epidemia del feroz ébola, esa terrible y muy contagiosa enfermedad que mata por medio de grandes hemorragias, con los agonizantes sangrando por todos los poros de su cuerpo. Durante los tres meses que duró la epidemia, 12 sanitarios del hospital murieron contagiados (otros héroes); y el último en enfermar fue el propio Matthew. El médico también padeció esa muerte atroz, como sin duda sospechaba que pasaría; pero su esfuerzo contuvo y acabó con la epidemia, salvando así miles de vidas.
    Todo esto sucedió en el año 2000 y hoy casi nadie se acuerda de él fuera de Uganda. Por eso a mí me gusta mencionarlo. Es mi pequeña manera de agradecer la inmensa generosidad de todos estos ángeles de la guarda.